lunes, 21 de abril de 2014

PRIMAVERA

Sobre el techo de paja
de una chabola
que los chopos del rio
cubren de sombras
al caer la tarde
canta una tórtola.

En los trigales
que el viento mece
con su oleaje
la codorniz reclama
que acuda un macho
a aparearse.

Primavera de flores,
vida y deseos,
de instintos sin cadenas,
de amor sin freno.

  

lunes, 14 de abril de 2014

LA SEMANA SANTA

Para encontrar un antecedente remoto a las procesiones de Semana Santa habría que retroceder en el tiempo a la pagana Babilonia, tachada por las posteriores religiones monoteístas de “cuna de las idolatrías”.
Tal era la abundancia de procesiones y tan necesario un lugar adecuado para celebrarlas que Nabucodonosor II remodeló la ciudad para que su principal arteria, que pasó a llamar Avenida de las Procesiones, condicionara el trazado urbano.
Eran aquellas procesiones babilonias el antecedente de todas las que, desde entonces, ha organizado la humanidad, incluyendo las de la Semana Santa,
El particular desarrollo que han alcanzado en España los desfiles procesionales de Semana Santa, muy superior al de otros países de su entorno con culturas también emanadas del cristianismo se debe a la influencia que en su historia tuvieron el  judaísmo y el islamismo.
Ambas prohiben a sus creyentes fabricar, exhibir y menos aún reverenciar, representaciones humanas o de animales.
Así lo recoge la versión católica de la Biblia: “Entonces Dios pronunció estas palabras:Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar en esclavitud. No tendrás otros dioses delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Yahvé tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen, Y que hago misericordia en millares á los que me aman, y guardan mis mandamientos.”(Exodo 20,1-6)Tumblr
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Las procesiones de Semana Santa en España, de las que la primera se localiza históricamente en Valladolid poco después de su reconquista en 1072, las aprovecharon para demostrar en público su sinceridad los sospechosos de seguir siendo privadamente judíos o musulmanes, pese a su pública conversión al cristianismo.
No es casual que fuera el siglo XV, tras la dejación por parte de la Corona en el  tribunal Eclesiástico de la Inquisición de la responsabilidad en la persecución de delitos de conciencia: paganismo, idolatría, cuando las procesiones de Semana Santa se extiendan por España.
Como tribunal eclesiástico, el de la Inquisición solo tenía atribuciones para enjuiciar a los que habían aceptado el cristianismo por el sacramento del Bautismo.
Pero los inquisidores persuadieron a la los reyes de que algunos de los que, por convicción o conveniencia se habían hecho bautizar, eran la mala influencia que inducía a muchos cristianos nuevos, sobre los que recaía la sospecha de que seguían fieles a sus viejas creencias, para seguir practicándolas en privado.
Entre las reglas religiosas comunes a judíos o musulmanes había algunas que, como las abluciones rituales, la ausencia de elementos decorativos de figuras humanas o de animales y la abstención de comer carne de cerdo, eran comportamientos instintivos de su cultura.
El cristiano viejo solía tener a gala su desprecio a la higiene corporal, invocar a Santos o a figuras religiosas y preferir la de cerdo a otras carnes como señales identitarias de su fé.
Para demostrar la sinceridad de su conversión, los judios y moriscos sustituyeron la carne de ovino y pollo de su dieta tradicional por la de cerdo. Así, la adafina judía evolucionó hasta el actual cocido.

Y la veneración a las figuras que representaban episodios de la Pasíon y Muerte de Jesucristo durante las procesiones de Semana Santa las usaron como demostración pública de la sinceridad de su conversión al Cristianismo.

sábado, 12 de abril de 2014

SEGUIDILLAS DEL CONFLICTO ENTRE LOS ROJOS ANDALUCES

Se ha envainado sus facas
el rojerío
que las había sacado
por el conflicto
que había surgido
por el alojo en casas
de unos vecinos.

Han llegado a un acuerdo,
que ha consistido
en que solo es delito
si hay más de ocho
favorecidos.
Y es que así son las leyes
del rojerío.

De esa manera
trapichean sus disputas

estos rojeras,

viernes, 11 de abril de 2014

LA HONRADEZ

Honradez es una cualidad personal de quien, en pensamiento y hechos actúa de forma recta, justa e íntegra.
La honradez,  virtud que destacan como básica en sus gestiones políticas los tres alcaldes socialistas que han regido Palma del Río desde que terminó la Dictadura,  es imprescindible, pero no suficiente, para una gestión adecuada de los asuntos públicos.
Puede que López Maraver, Blanco Rubio y Ruiz Almenaran no hayan metido en sus bolsillos ni un duro del dinero que manejaban y no les pertenecía, a lo que los obligaba su condición de ciudadanos y su responsabilidad de alcaldes, y no por eso su gestión de los intereses municipales haya sido acertada.
Si la honestidad fuera garantía suficiente de eficacia política, nómbrense para ejercer cargos públicos a los legos porteros de los conventos de frailes, de honradez obligatoria por falta de oportunidades para perderla.
Puede que haya circunstancias en las que la honradez personal sea un defecto en un gestor de asuntos públicos más perjudicial para los ciudadanos que su enriquecimiento ilícito.
Si algún alcalde emplea dinero público en, por ejemplo, edificar costosos palacios de congresos, observatorios donde nadie tiene curiosidad por observar, modernas facilidades para empresas que puedan o no constituirse o remodelar plazas en vecindarios sin vecinos, más le valdría al contribuyente que se hubiera quedado con los fondos empleados.
Así, al menos, no hipotecaría el futuro de los contribuyentes obligándolos a destinar recursos económicos para su mantenimiento, y modernización hasta que la implacable erosión del tiempo los reduzca a ruinas.
De la honestidad que se presupone a todo el que se ofrezca a gestionar asuntos públicos puede alardear en Palma del Río solamente el Partido Socialista porque los votantes no han dado oportunidad todavía a los demás partidos para que lo hagan.
Y en eso sí hay que reconocer abiertamente la habilidad del PSOE.  
La inesperada buena racha de la marca PSOE comenzó gracias a la campaña publicitaria que lanzó en el suburbio parisino de Suresnes, 40 años después de que tuvieran que cerrar su fábrica en España.
Los socialistas españoles, retirados del mercado por un tolerante rival llamado franquismo, se percataron de que la muerte del fundador y propietario del producto rival, Franco, les abría las puertas de los consumidores.
Montaron, pues, con la indispensable ayuda de los socialistas del extranjero, que seguían colocando su mercancía en Europa y más allá, una nueva factoría en España.
Aprovecharon además su acierto táctico durante el monopolio franquista de inhibirse y hasta colaborar, sin caer en el error de otras empresas también arruinadas, que promovieron una guerra abierta contra Franco.
Y el consumidor español, que  captó en el PSOE aromas del franquismo al que estaba acostumbrado pero endulzado con una desconocida fragancia que provoca la adicción del que la consume y que se llama democracia, hizo colas para apuntarse.
Desde la implantación de ésta democracia peculiar española, el PSOE gobierna sin interrupción en Palma y sus tres representantes comerciales, López, Blanco y Ruiz, han conseguido monopolizar las preferencias del mercado para su marca.

Cuando, y si los electores se deciden a probar otras, se sabrá si también la marca PSOE es la mejor. 

lunes, 7 de abril de 2014

LOS AFORADOS

Hay en España más de diez mil ciudadanos que, por el cargo que desempeñan, tienen derecho a que su posible conducta delictiva  sólo pueda ser enjuiciada por tribunales de superior rango al que los ciudadanos no aforados tendrían que comparecer por acusaciones idénticas a las que respondan los aforados.
Ese privilegio es, indudablemente, un trato de favor excepcional en un Estado que proclama la igualdad de sus ciudadanos ante la ley.
Pero. sobre todo, es un anacronismo que pervive desde épocas en las que los Estados no permitían la libertad de opinión e información, reconocidas ahora por todos los Estados con gobiernos libremente electos.
El aforamiento permitía que los Estados no democráticos no pudieran pedir cuenta ante tribunales ordinarios a altos funcionarios desafectos, acusándolos de sedición, traición o conspiración para derrocar al Estado.
Pero en la actual España, en la que las conspiraciones se urden a la luz del día y se detallan en periódicos radios y televisiones, perseguir sediciones, traiciones y conspiraciones contra el Estado sería el cuento de nunca acabar.
Si no todos, casi todos los pleitos en que se ven envueltos ahora los que tienen derecho a que sean sus iguales (diputados), los que permitan que solo puedan comparecer ante el Tribunal Supremo o el Tribunal Superior de su Autonomía, son sospechosos de aprovecharse económicamente de sus cargos.
El aforamiento, que nació como garantía de libertad política, ha degenerado en garantía de apropiaciones indebidas de los Fondos Públicos.

El anacronismo del sistema de aforamientos es que, en un Estado que protege las libertades de información, opinión y reunión, no tiene ninguna justificación su pervivencia.

domingo, 6 de abril de 2014

POR QUÉ A ESPERANZA AGUIRRE LE PASO LO QUE LE PASÓ

Si Esperanza Aguirre hubiera seguido el curso por correspondencia “The power and how to get it” (El poder y cómo conseguirlo), que imparte el Political Sciences Institute de Brookside (Delaware), habría evitado los dos tropiezos que frenaron su carrera política.
El primero fue su inadecuada reacción tras el accidente de helicóptero en el que volaba con su ya jefe Mariano Rajoy.
Mientras Rajoy era atendido en el hospital, Esperanza salió del aparato, se sacudió la falda y, sin retocarse siquiera el maquillaje”, se puso a trabajar como si no hubiera pasado nada.
Es natural que Mariano Rajoy, su jefe, hubiera preferido que Esperanza se hubiera hecho también hospitalizar y que rechazara que le dieran el alta, por lo menos, hasta dos días después de que se la dieran a su jefe.
El segundo error de Esperanza fue no mandar a su asesor  o a alguna secretaria a que le sacaran dinero del banco.
En vez de esa conducta normal en políticos de su rango, fue al cajero automático personalmente, estacionó como todos los españoles en sitio prohibido y, lo peor de todo, era ella la que conducía el automóvil y no el chófer oficial pagado por los contribuyentes, como hacen los políticos de igual o inferior categoría que ella.
Esperanza reaccionó adecuadamente a la retención de su vehículo que habían intentado ilegalmente los agentes de movilidad, al impedir con su moto que Esperanza siguiera adelante en su coche Esperanza. (Una sentencia de 2008 del Tribunal Superior de Madrid obligó a pagar 1,500 euros de indemnización a un taxista que sufrió un abuso similar).
En el curso por correspondencia que Esperanza debería haber seguido, y que no siguió, se hacen dos advertencias tajantes a quienes aspiran a vivir del Presupuesto Nacional:
1.-Nunca digas lo que piensas, sino lo que los demás esperan que digas.
2.-Nunca hagas lo que quieras, sino lo que los demás esperan que hagas.
Aconsejan los autores del curso que los aspirantes a cargos oficiales tienen que seguir al pié de la letra esas dos advertencias, aunque algunos ingenuos las tachen de “hypocritical way of life”.
Otro aviso que hacen los autores del Instituto al definir el poder al que los alumnos aspiran señala:
1.- Para ser real, el poder tiene que ser absoluto.
2.-Compartir el poder es renunciar a una parte del poder.
3.-El que comparta el poder con otro debe tener en cuenta que intentará arrebatarle la parte del poder que no tiene.
4-Si otro u otros comparten contigo el poder, eliminarlos, (preferible, pero no necesariamente de forma física) es el único modo de conseguir todo el poder.
5.-Es imprescindible que digas que el poder que controlas lo ejerces por delegación (Parlamento, votantes, consejo de ministros, la Historia, etc).
6.-Es importante controlar la voluntad de los diputados (obligándolos a abandonar su escaño) votantes (con el manejo adecuado de la información que reciben), ministros (cesando a los díscolos para sustituirlos por otros más manejables) y falsificando la realidad histórica.

Por no seguir esas sensatas normas, a Esperanza Aguirre le pasó lo que le pasó y, si sigue por el equivocado camino de ser como es y de decir lo que piensa, más le valdría olvidarse de la política, ocupación reservada a  quienes siguen la hypocritical way of life (la manera hipócrita de vivir).

jueves, 3 de abril de 2014

LA ESPANTA DE RAJOY

La “espantá” de Rajoy de la cena de los máximos dirigentes de la Unión Europea con 58 jefes de Estado africanos pudo deberse a un motivo improbable (ver por televisión desde su hotel el Real Madrid-Borussia) o a uno plausible (evitar que lo fotografiaran junto al dictador Obiang, el otro único asistente que tiene el español como lengua.
Los responsables del protocolo de la Unión Europea aplicaron el criterio de que, como ninguno de los dos son precisamente políglotas, sentar a uno al lado del otro, para que no se pasaran la cena sin abrir la boca más que para meterse en ella el tenedor.
Decisión lógica y acertada salvo por el terror político de Rajoy a que la izquierda española, que niega el marchamo de demócrata al adversario que “se junte” con un dictador, pusiera en entredicho su talante democrático.
Y es que Rajoy, por lo que evidenció su cobardía, debe pensar también que la historia de un país empieza y termina con su fase de gobiernos electos y que las dictaduras que haya padecido son ajenas a su Historia.
La espantá de Rajoy para que no lo puedan tildar sus adversarios políticos españoles de amigo de dictadores debería tomarla como lección para que no vuelva a sacrificar los intereses de España: consultar a socialistas, comunistas y otros de ortodoxia democrática garantizada con quien debe juntarse y con quien no.

Debería haber estado Rajoy entre los que una tarde en Brasil fuimos testigos del júbilo y el entusiasmo con que el ministro de exteriores, Marcelino Oreja, nos dio la noticia de que el futuro dictador Obiang había derrocado al entonces dictador Francisco Macías Nguema.